¿Son las dietas la mejor herramienta para bajar de peso?

Como todos sabemos, las dietas para bajar de peso son un gran negocio. No hace falta sino revisar las estadísticas, para ver fácilmente por qué.

De acuerdo a la información que suministra la Organización Mundial de la Salud (WHO), la obesidad en el mundo se ha triplicado desde 1975. En 2016 se registraron 1.9 billones de adultos con sobrepeso (IMC 25+), de los cuales 650 millones eran obesos (IMC 30+).

En la actualidad, se estima que 58 millones de adultos estadounidenses tienen sobrepeso, de los cuales se estima que 40 millones son obesos, 9,6 millones tienen obesidad grave y 6 millones sufren de súper- obesidad (IMC 40+). Las estadísticas mundiales sobre el sobrepeso son igualmente alarmantes, por lo cual se ha catalogado como una pandemia.

China, el número de personas con sobrepeso ha aumentado de menos del 10 por ciento al 15 por ciento en solo tres años. En Brasil y Colombia, la cifra de sobrepeso es de alrededor del 40 por ciento, comparable con varios países europeos.

En todas las regiones, la obesidad parece aumentar a medida que aumentan los ingresos. Y cuanto mayor es la incidencia de obesidad, mayor es la incidencia de enfermedades relacionadas con el peso, que incluyen: diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos como la resistencia a la insulina y cánceres de mama y colon.

¿Son las dietas la mejor herramienta para bajar de peso? - www.mariangelruiz.com

La moda vende productos y las dietas para adelgazar no son una excepción. Primero tuvimos dietas bajas en grasas, que fueron promovidas como formas amigables de reducir el peso y buenas para el corazón. Desafortunadamente, este mensaje fue interpretado por los consumidores como todas las grasas son malas, todos los carbohidratos son buenos”, y condujo a un consumo excesivo de carbohidratos refinados poco saludables.

Con el relanzamiento del Dr. Atkins «New Diet Revolution”, el péndulo de la moda se inclinó hacia el otro lado. Ahora los carbohidratos eran el enemigo y no así la grasa.

Después de Atkins vino la dieta South Beach, que nos ofreció un enfoque bajo en carbohidratos más moderado. Ahora, son las dietas IG, basadas en alimentos con una respuesta glicémica más baja, las que están de moda y, al ser científicamente más beneficiosas, es probable que lo sigan siendo durante algún tiempo.

Hoy en día existen más de 100 teorías dietéticas documentadas, desde las que proclaman la modificación del porcentaje de alguno de los macronutrientes o la supresión por completo de algunos alimentos, hasta las que apuestan a la alimentación de acuerdo al grupo sanguíneo, asimismo existen diversas teorías basadas en creencias antiguas e inclusive dietas basadas en una región geográfica.

La pregunta es ¿cuál es la mejor dieta para hacer?, la respuesta es cualquiera. Depende del gusto de cada persona. Es un tema de bio-individualidad. Con todas las dietas, si se siguen rigurosamente, se obtendrá un resultado.

El problema es lo que sucede luego de terminar la dieta. Usualmente, la persona regresa a sus malos hábitos alimenticios y recupera todo el peso que perdió en la dieta

Algunos expertos en obesidad indican que es preferible adoptar buenos hábitos alimenticios en lugar de seguir una dieta específica.

Para lograr un resultado que pueda sostenerse en el tiempo, el programa o plan de alimentación debe estar diseñado para cada persona de acuerdo con su bio-individualidad y debe incluir un apoyo óptimo, a fin de facilitar el cumplimiento de la dieta. Para las personas que no pueden o no quieren seguir un plan de pérdida de peso específico, hacer cambios pequeños puede ser suficiente para lograr mejoras significativas en la salud.

Uno de los cambios más importantes y que da resultados inmediatos es eliminar por completo la comida chatarra. Esto incluye dulces, papas fritas, cotufas, helado, batidos de leche y refrescos. En su lugar, se debe sustituir por alimentos como frutas, vegetales, nueces o semillas. En lugar de refrescos, puede beber agua o diluir jugo (natural) con agua para darle sabor. Descubrirá que esto hace una gran diferencia en su consumo de azúcar y grasas.

Al hacer estos pequeños cambios se sentirá más saludable y tendrá más energía. Al principio, es posible que se sienta un poco diferente con la fibra adicional y el cambio completo en los alimentos, pero esto pronto pasará y su cuerpo funcionará mejor y de manera más eficiente. Tendrá más energía y se sentirá como una persona completamente nueva y mejor.

Escrito por:

Elena Couttenye – Coach de Nutrición y Salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *